SITUACIONES REALES DE COMUNICACIÓN EN AFASIA

Sabemos que cuando una lesión cerebral afecta a determinadas zonas, el lenguaje comprensivo o expresivo puede verse alterado en mayor o menor medida, así como la lectura y/o escritura.

Esto todo se traduce en dificultades cotidianas como:

  • Pedir algo en una tienda
  • Llamar a sus familiares por su nombre
  • Hablar por teléfono
  • Contar cosas básicas del día a día
  • Comprender las noticias de la tele o radio
  • Cubrir solicitudes sencillas

Cuando se realiza la valoración es necesario establecer cuáles son los procesos alterados y cuáles preserva, para concretar los objetivos de trabajo e ir modificándolos a medida que avanza la terapia. Por ejemplo, no solo es importante saber que la comprensión está alterada, si no saber qué procesos de la comprensión son los afectados. Esto nos ayuda a sentar mejor las bases de trabajo, cómo orientar los objetivos, buscar qué estrategias nos pueden ayudar y reducir errores.

 

DEL TRABAJO ESPECÍFICO AL TRABAJO FUNCIONAL

Desde el primer momento, los objetivos deben orientarse hacia tareas funcionales, y aunque al principio haya que trabajar de forma más específica los componentes alterados, siempre se ha de tener en cuenta que el objetivo es lograr la funcionalidad de la comunicación en las actividades cotidianas.

Para ello pueden entrenarse tareas de comunicación concretas con actividades de role playing, establecer guiones concretos de frases útiles o alternativas a la comunicación oral.

 

  • Para pedir algo en una tienda

Simular el espacio

Crear roles

Entrenar frases funcionales: “buenos días”, “quiero una barra de pan”, “dame unas manzanas” o “con tarjeta”.

Transferencia a la tienda real

 

  • Llamar a sus familiares por su nombre

Entrenamiento de las palabras con fotos

Ayuda visual con la pronunciación de los sonidos

Uso con los familiares

 

  • Hablar por teléfono

Concretar ideas y necesidades a comunicar

Establecer un guión de frases cortas

 

  • Contar cosas básicas del día a día

Entrenamiento de la familia para la comunicación

Guiar discurso con preguntas sí o no

Hacer preguntas “quién”, “qué”, “cómo”

 

  • Comprender las noticias de la tele o radio

Ayudar con aclaraciones sencillas acerca de lo que dicen

Asegurarse de que comprende lo que ve o escucha

 

  • Cubrir solicitudes sencillas

Entrenamiento de la lectura y escritura

Petición de ayuda a otras personas para cubrir datos necesarios

Si quieres saber más te dejamos esta publicación de ínstagram en la que os hablamos un poquito más sobre la afasia https://www.instagram.com/p/DAVjsictOWC/

Enfermedad de Parkinson

¿Qué es la enfermedad de Parkinson?

La enfermedad de Parkinson es un trastorno neurodegenerativo progresivo (1,2). Es la segunda enfermedad neurodegenerativa más frecuente tras la enfermedad de Alzheimer (3). Se caracteriza por síntomas motores clásicos como la bradicinesia, el temblor en reposo, la rigidez muscular, las alteraciones posturales y de la marcha, dificultad para iniciar el movimiento y el congelamiento o “freezing”. También implica alteraciones no motoras, en particular, el deterioro cognitivo es común y puede aparecer en cualquier etapa de la enfermedad. Además, los síntomas emocionales son frecuentes: presentan depresión, ansiedad y apatía (1,2).

 

¿Qué pasa con el aspecto físico y motor?

  • Bradicinesia: a las personas con parkinson les cuesta iniciar cualquier movimiento, desarrollan pasos cortos y arrastrados, con disminución del balanceo de brazos y frecuente congelamiento “freezing” de la marcha.
  • Cambios posturales: postura adelantada, pies juntos, rodillas flexionadas con inestabilidad postural que incrementa riesgo de caídas.
  • Temblor y rigidez: son los síntomas que más llaman la atención y son los más visuales. El temblor involuntario (generalmente en reposo) y la rigidez (espasticidad muscular).

En conjunto, existe una gran diferencia entre lo que el mundo ve y lo que realmente limita a la persona con enfermedad de Parkinson: la combinación de bradicinesia, rigidez e inestabilidad postural que reduce la movilidad, la independencia y la participación social. (1,2)

 

¿Qué papel tiene la neurorrehabilitación en el Parkinson?

Dada la complejidad de la enfermedad de Parkinson es importante un abordaje especializado que tenga en cuenta que la lesión parte de una estructura cerebral que da síntomas en la periferia. El objetivo del fisioterapeuta en neurorrehabilitación con pacientes con la enfermedad de Parkinson es mejorar el movimiento, la postura y mejorar la calidad de vida.
Las dificultades en el movimiento asociadas a la enfermedad de Parkinson incluyen el bloqueo (freezing) o la bradicinesia.

Desde la fisioterapia utilizamos estrategias específicas para abordar estas dificultades como estímulos auditivos mediante metrónomo o ritmo, esto activará automatismos a nivel cerebral que nos ayudarán a que la persona regule el tiempo y la amplitud de sus pasos. Como hemos dicho anteriormente, el Parkinson engloba dificultades cognitivas que nos van a afectar a la planificación del movimiento, esto se va a mostrar en dificultades para iniciar, mantener o encadenar tareas motoras.

Asimismo, no ordenar correctamente los movimientos puede desencadenar pérdidas de equilibrio al pasar de una posición a otra de forma ineficiente, por ejemplo desequilibrándose al girar o al levantar un pie. Para facilitar que el movimiento se produzca de forma más fluida y ordenada podemos dar estímulos sensoriales a través de información visual, táctil y propioceptiva durante el movimiento, así como emplear patrones de movimiento reconocibles o automatismos que aporten más fluidez al movimiento, como por ejemplo movimientos relacionados con actividades de la vida diaria.

En cuanto al tratamiento enfocado a las alteraciones posturales resulta prioritario el mantenimiento de rangos articulares, que en muchas ocasiones se ven afectados por la rigidez, especialmente los de aquellas articulaciones que se relacionan estrechamente con el funcionamiento de la caja torácica, que por un lado provocarán una pérdida de posicionamiento y por otro perjudicarán un buen funcionamiento de los volúmenes pulmonares y el diafragma. Por tanto debemos mantener buen movimiento vertebral a nivel torácico, buena alineación escapular y buen rango de hombro.

De forma secundaria debemos vigilar también el posicionamiento a nivel cervical y su movilidad. En cuanto a miembros inferiores es manifiesta una tendencia al flexo de rodilla, pies juntos con pérdida de movilidad intrínseca y pelvis fijada en anteversión, buscaremos una intervención centrada en el mantenimiento del rango articular y trabajo propioceptivo buscando un patrón extensor empleando por ejemplo mucho ejercicio en puntillas o apoyos monopodales. Sin dejar de lado ejercicios enfocados a la zona lumbopélvica y al mantenimiento de su movilidad. Cuando hablamos de movimiento no podemos olvidarnos hablar de la función más codiciada, la marcha.

En la enfermedad de Parkinson nos vamos a encontrar una marcha con los pasos muy juntos, cortos, casi como arrastrando los pies e incluso puede que la persona tenga tendencia a cruzar un pie por delante del otro.  La intervención de fisioterapia debe centrarse en buscar patrones contrarios a la tendencia, teniendo en cuenta de nuevo que tratamos una enfermedad que tiene su origen a nivel cerebral y hacia él debemos encaminar nuestros estímulos. La marcha es una función puramente automática (no pensada) y como eso debemos de tratarla, buscando automatismos a través del trabajo con diferentes ritmos y cadencias.

Hemos citado anteriormente la tendencia de esta enfermedad a un patrón restrictivo a nivel de la caja torácica y respiratorio, por tanto es especialmente importante el ejercicio aeróbico (4). La enfermedad de Parkinson se asocia también con pérdida de fibras musculares por ello es beneficioso el trabajo de fuerza. Además, la fuerza es la capacidad física básica que nos permite generar tensión y producir o mantener un movimiento o postura (4,5,6).

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Kalia L V., Lang AE. Parkinson’s disease. The Lancet [Internet]. 2015 Aug 29 [cited 2025 Nov 15];386(9996):896–912. Available from: https://www.thelancet.com/action/showFullText?pii=S0140673614613933Tolosa E, Garrido A, Scholz SW, Poewe W. Challenges in the diagnosis of Parkinson’s disease. Lancet Neurol [Internet]. 2021 May 1 [cited 2025 Nov 15];20(5):385. Available from: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC8185633/
Estadísticas | Parkinson’s Foundation [Internet]. [cited 2025 Nov 15]. Available from: https://www.parkinson.org/espanol/entendiendo-parkinson/estadisticas
Ernst M, Folkerts AK, Gollan R, Lieker E, Caro-Valenzuela J, Adams A, et al. Physical exercise for people with Parkinson’s disease: a systematic review and network meta‐analysis. Cochrane Database Syst Rev [Internet]. 2023 Jan 5 [cited 2025 Nov 16];2023(1):CD013856. Available from: https://pmc.ncbi.nlm.nih.gov/articles/PMC9815433/
Behringer M, Heede A Vom, Matthews M, Mester J. Effects of strength training on motor performance skills in children and adolescents: a meta-analysis. Pediatr Exerc Sci [Internet]. 2011 [cited 2025 Nov 16];23(2):186–206. Available from: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/21633132/
Suchomel TJ, Nimphius S, Stone MH. The Importance of Muscular Strength in Athletic Performance. Sports Med [Internet]. 2016 Oct 1 [cited 2025 Nov 16];46(10):1419–49. Available from: https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/26838985/

Ictus – Síndrome del empujador

El síndrome del empujador (pusher syndrome) puede aparecer tras el daño cerebral, como un ictus, y se caracteriza por la alteración en la percepción del equilibrio y el control postural.

Se trata de una condición neurológica en la que la persona empuja activamente con su lado no afectado hacia el lado afectado, lo que desestabiliza su postura. A menudo, se presenta junto con hemiparesia (debilidad de un lado del cuerpo) y falta de conciencia del riesgo de caída.
Esta combinación aumenta considerablemente el peligro de caídas durante las actividades cotidianas como las transferencias al inodoro, a la ducha, a la cama, entre otras.

¿Qué podemos trabajar en las sesiones de rehabilitación?
El síndrome del empujador requiere un abordaje terapéutico integral y personalizado. Desde nuestro equipo, trabajamos de forma coordinada para mejorar el control postural, la conciencia corporal y la seguridad en el día a día.

✅ Transferencia segura: Iniciamos la sesión con la transferencia desde la silla de ruedas hacia la camilla, siempre hacia el lado sano, para reducir el riesgo de caída.
✅ Estimulación sensorial bilateral: Utilizamos herramientas como un vibrador manual para ofrecer estímulos sensoriales en ambos brazos. Esto ayuda a mejorar la conciencia corporal y la conexión entre ambos lados del cuerpo.
✅ Orientación espacial: Trabajamos con la paciente y la familia estrategias para mejorar la percepción del espacio. Por ejemplo:
Sentarse en el comedor o ver la televisión con los estímulos situados a su lado parético.
Que los familiares se ubiquen en su lado afectado durante las actividades diarias.
✅ Bipedestación funcional: Es clave no luchar contra el empuje, sino ofrecer referencias y apoyo en el lado no afecto. Una vez de pie, ayudamos a enderezar el tronco y a fomentar el apoyo progresivo sobre la pierna más afectada, ya que, los pacientes con esta condición evitan la carga sobre ella.

¿Por qué es importante el trabajo con la familia?
En casa pueden aplicarse muchas de estas estrategias para reforzar lo trabajado en terapia. Por eso, el acompañamiento familiar es esencial para que la persona gane seguridad, reduzca el riesgo de caídas y recupere la autonomía.

 

Si tienes dudas de cómo trabajamos con un paciente con síndrome del empujador o quieres ayudar a alguien de tu entorno, te dejamos el enlace directo a nuestras publicaciones de Instagram:

https://www.instagram.com/p/C9iOWwQNxTa/ 

Rehabilitación en ICTUS o enfermedades neurodegenerativas: disfagia

Podemos definir la disfagia como la dificultad para ingerir alimentos sólidos y/o líquidos por vía oral derivada de una alteración neuromuscular o en las áreas cerebrales que coordinan estos movimientos.

Cuando una persona ha sufrido un ictus o comienza con los síntomas de determinadas enfermedades neurodegenerativas, conviene estar alerta de los posibles cambios que puedan aparecer en esta función
Sabemos que la comida es un momento en torno a los que giran la mayoría de planes sociales y celebraciones (ir a tomar un café para ver a nuestros amigos, hacer una comida por un cumpleaños, las cenas de navidad, etc.). En los casos en los que aparece esta dificultad, no solo vemos comprometidas varias situaciones diarias de disfrute, si no que también la limitación que supone a nivel social.

Tengo disfagia, ¿y ahora qué?

La valoración de las diferentes fases que pueden verse afectadas y la identificación de los síntomas es fundamental para actuar sobre ella.

Tanto la propia persona como el entorno, pueden identificar tanto alteraciones en la seguridad como en la eficacia a la hora de ingerir los alimentos.

– Eficacia: escape de alimento por la boca, muchos restos después de tragar, necesidad de deglutir el alimento varias veces o escape de saliva.
– Seguridad: tos durante o después de las comidas, carraspeo constante, reducción de la saturación y lentitud de tiempo de alimentación

Una vez se identifica la posible disfagia, se ha de valorar la gravedad, pudiendo ser leve, moderada o severa y llevar a cabo un plan de tratamiento dirigido a reducir los riesgos y plantear las medidas adecuadas según las necesidades

¿Qué podemos hacer?

La intervención se basa en el trabajo neuromuscular, en la adecuación de la postura y empleo de maniobras deglutorias si fuese necesario, además de la adaptación de los alimentos sólidos y líquidos para realizar una ingesta segura.

1. Trabajo neuromuscular: realización de ejercicios para adecuación de la fuerza y movilidad de la musculatura implicada en la deglución
2. Implementación de maniobras deglutorias si fuese necesario, para incrementar el nivel de seguridad en el momento de la deglución
3. Pautar las adaptaciones adecuadas de los alimentos y líquidos en cuanto a volumen y consistencia
4. Estipular pautas básicas para realizar durante los momentos de la alimentación dirigidas a la reducción de distracciones, cambios posturales, medidas preventivas o uso de cubiertos que faciliten la ingesta

Si tienes dudas de cómo se abarca un paciente con disfagia o quieres ayudar a alguien de tu entorno, te dejamos el enlace directo a nuestras publicaciones de instagram:

Disfagia 1 https://www.instagram.com/p/C68hG1Btnbv/

Disfagia 2 https://www.instagram.com/p/C68huB-tZ8x/

Corea de Huntington

La Corea de Huntington es una patología neurodegenerativa que afecta a nivel motor, cognitivo y emocional. En Nodos trabajamos desde un enfoque integral, acompañando a las personas con Huntington y sus familias en su día a día para mejorar su autonomía y calidad de vida.

¿Qué ocurre a nivel motor?
Uno de los síntomas más visibles es la distonía, una alteración del tono muscular que puede afectar a la postura corporal. Es frecuente ver cómo una persona con Huntington tiene dificultades para mantener una posición erguida al estar sentada y se escora hacia los lados. Esto junto con la corea (movimientos involuntarios), interfiere en tareas básicas como comer, vestirse o ducharse.
Los trastornos del movimiento también afectan la coordinación y el control de los brazos y manos, haciendo complicado agarrar objetos o usar cubiertos con precisión. Incluso actividades cotidianas como comer con cuchara pueden volverse un verdadero desafío.

¿Qué pasa con la parte cognitiva?
Aunque lo motor es lo más evidente, los síntomas cognitivos pueden ser igual o más limitantes. La familia suele notar los primeros cambios en la memoria, en la capacidad de atención o en la dificultad para planificar tareas. Actividades como poner la mesa o resolver un puzle requieren procesos que se ven alterados desde fases tempranas de la enfermedad.

¿Cuáles son los síntomas emocionales y conductuales?
La enfermedad también puede provocar apatía, irritabilidad, depresión o comportamientos impulsivos. Esto influye directamente en la vida diaria: la persona puede perder la motivación por hacer cosas o no ser capaz de adaptarse a situaciones nuevas, lo que genera frustración tanto en el paciente como en su entorno.

¿Qué papel tiene la terapia ocupacional en la Corea de Huntington?
Desde terapia ocupacional trabajamos para mantener y potenciar la independencia en las actividades del día a día: vestirse, comer, desplazarse, ducharse. Usamos estrategias adaptadas, productos de apoyo y ejercicios centrados en mejorar funciones como la coordinación, la fuerza, la atención o la memoria. https://www.instagram.com/p/DCR265UNSU5/
Nuestro objetivo es acompañar a la persona y su familia, manteniendo su funcionalidad el mayor tiempo posible y mejorando su calidad de vida. Además, intervenimos en coordinación con un equipo interdisciplinar: fisioterapeutas, logopedas y neuropsicólogos, adaptando el tratamiento a cada fase de la enfermedad.

Enfermedades neuromusculares: ¿qué pasa con la voz, la deglución y el habla?

Cuando hablamos de enfermedades neuromusculares (ENM) nos referimos a un conjunto de enfermedades neurológicas progresivas adquiridas o genéticas, mayormente de origen genético, que afectan a los nervios periféricos, la unión neuromuscular y/o los músculos.

Existe una variedad de enfermedades neuromusculares, pero podemos nombrar algunas más conocidas como Guillán Barré, Charcot, miastenia, distrofias o miopatías musculares y la ELA, entre otras.

 

La manifestación más común es la pérdida de fuerza de forma progresiva, la fatigabilidad y atrofia muscular.

Es debido a estas características comunes que entra en juego la logopedia, con la necesidad de valorar y trabajar áreas como la respiración, la voz, la alimentación (deglución de los alimentos), el habla y, como consecuencia, la comunicación.

 

1. RESPIRACIÓN

  • Dificultad: la debilidad muscular en la musculatura espiratoria e inspiratoria podría causar dificultades en ambas fases de la respiración. Esto implica disminución de la fuerza para toser debido a reducción del cierre glótico y de la presión subglótica.
  • Trabajo: necesidad de trabajar las fases de la tos, tanto la inspiración, apnea y espiración, musculatura glótica y fuerza espiratoria.
  • Objetivo: conseguir mantener la fuerza espiratoria adecuada para limpieza de vías respiratorias de cualquier residuo de alimento o secreciones.

 

2. VOZ

  • Dificultad: debilidad laríngea que provoca disminución del cierre de las cuerdas vocales
  • Trabajo: mantener la movilidad y elasticidad de la musculatura laríngea combinada con ejercicios de coordinación fonorrespiratoria
  • Objetivo: mantener el tiempo fonatorio y evitar la voz soplada debido a la reducción de la movilidad de las cuerdas vocales

 

3. DEGLUCIÓN

  • Dificultad: dependiendo de la musculatura afectada y de la debilidad, atrofia o reducción de la movilidad muscular podrán verse afectadas la fase oral o faríngea. La fase oral implica un buen funcionamiento de la lengua, masetero, velo del paladar y labios para masticar y preparar la comida para poder tragarla; en la fase faríngea debe realizarse un buen empuje del alimento con el dorso lingual, el velo del paladar ascender y demás estructuras coordinar correctamente sus movimientos.
  • Trabajo: mantenimiento de la movilidad y fuerza de la musculatura oral y faríngea, así como de la coordinación de la respiración y la deglución. Deben tenerse en cuenta movimientos compensatorios o modificaciones del alimento o de los líquidos que mejoren la seguridad de la persona para tragar.
  • Objetivo: mantenimiento de la función deglutoria y posibilidad de seguir comiendo los mismos alimentos el mayor tiempo posible.

 

4. HABLA

  • Dificultades: descoordinación de los músculos implicados en el habla, así como de la respiración, debido a alteraciones en el control neurosensorial y neuromotor de los pares craneales implicados en dichos movimientos.
  • Trabajo: trabajar la coordinación de la respiración y el habla adecuando la longitud de las palabras u oraciones o llevando a cabo otras estrategias, siempre que sea preciso, para mantener la inteligibilidad del habla. Se debe atender al aspecto más alterado según sea la velocidad del habla, la nasalidad, la coordinación con la respiración, etc.
  • Objetivo: mantener la inteligibilidad del habla el mayor tiempo posible

 

5. COMUNICACIÓN

  • Dificultades: cuando los procesos del habla se ven gravemente alterados, la inteligibilidad del habla puede disminuir hasta el punto en el que deja de ser funcional para comunicarse.
  • Trabajo: buscar una herramienta funcional de comunicación (gestual, escrita, tecnológica, etc). El uso de un sistema requiere su entrenamiento previo y el estudio del más adecuado para cada caso.
  • Objetivos: mantenimiento de la función comunicativa.

 

Como se indicaba al inicio, la diversa etiología de las enfermedades tiene como consecuencia unos signos y síntomas diferentes en cada una de las funciones nombradas, por lo que se debe prestar atención a cada una de ellas de forma individual para plantear una intervención.

Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA)

Cada 21 de junio se conmemora el Día Mundial de la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), una fecha clave para dar visibilidad a esta enfermedad neurodegenerativa y sensibilizar a la sociedad sobre su impacto. Desde la clínica Nodos, queremos aprovechar esta ocasión para informar sobre los signos y síntomas tempranos de la ELA, fundamentales para un diagnóstico precoz y una intervención oportuna.

¿Qué es la ELA?

La esclerosis lateral amiotrófica (ELA) es una enfermedad neurodegenerativa que afecta principalmente a las neuronas motoras. Las motoneuronas son las responsables de controlar los movimientos voluntarios, como caminar, hablar, masticar o tragar. Con el tiempo, esta pérdida de función provoca una debilidad muscular generalizada, dificultando actividades cotidianas y afectando de forma significativa a la calidad de vida.

Aunque actualmente no existe cura, la neurorrehabilitación especializada puede contribuir de forma decisiva a mantener la autonomía del paciente y mejorar su bienestar y el de sus familias.

Signos y síntomas iniciales de la ELA

En las fases tempranas, los síntomas de la ELA pueden pasar desapercibidos o confundirse con otros trastornos neurológicos. Los más comunes incluyen:

  • Debilidad en manos o piernas sin causa aparente
  • Dificultad para hablar o cambios en la pronunciación
  • Problemas para tragar (disfagia)
  • Torpeza o desequilibrio al caminar
  • Calambres o espasmos musculares frecuentes

Uno de los signos iniciales menos conocidos es la disminución progresiva de la intensidad de la voz, especialmente en los casos de ELA bulbar. De hecho, esta alteración puede presentarse incluso antes de que se confirme el diagnóstico. Esta situación está relacionada con la debilidad de la musculatura laríngea y respiratoria, lo cual, a su vez, puede derivar en problemas para tragar.

¿Afecta la ELA a la memoria?

A diferencia de otras enfermedades neurodegenerativas, la ELA no afecta directamente la memoria. La mayoría de los pacientes mantiene intactas sus capacidades cognitivas. Sin embargo, en algunos casos pueden presentarse alteraciones leves del comportamiento, dificultades atencionales, problemas en la planificación o incluso cambios en la personalidad, lo que también debe ser evaluado de manera multidisciplinar.

La importancia de un enfoque integral

Ante cualquier síntoma sospechoso, es fundamental acudir a un equipo especializado. Un diagnóstico temprano permite iniciar programas personalizados de tratamiento, fisioterapia, logopedia, terapia ocupacional y apoyo psicológico. La rehabilitación ayuda a ralentizar el avance de la enfermedad y a mejorar la calidad de vida de los pacientes y la de sus familias.

Instagram Aquí puedes ver una publicación en nuestro Instagram sobre la Esclerosis Lateral Amiotrófica

Alteraciones de la sensibilidad

Creemos que es un tema de interés, ya que, un porcentaje moderado de personas con patología neurológica; ictus, traumatismo craneoencefálico, esclerosis múltiple, lesión medular, etc, sufren déficits somatosensoriales, lo que conocemos como alteraciones sensoriales. En este caso la persona pierde la capacidad de percibir y localizar los estímulos a lo largo del cuerpo.

Es importante diferenciar dos conceptos: Sensación VS Percepción.

Sensación: es el contacto de la persona con el entorno.
Percepción: es el significado que el cerebro la da a la sensación.

Por ejemplo: la sensación de tocar arena. Una persona puede percibirlo como agradable porque le trae recuerdos de las vacaciones en la playa. Mientras que a otra persona le de grima. Se trata de la misma sensación (arena) pero con interpretaciones (percepción) diferentes.

¿CÓMO AFECTAN A LA CALIDAD DE VIDA DE LAS PERSONAS?

Cabe destacar las cuatro sensaciones que conforman el sistema
somatosensorial:
• Tacto
• Propiocepción
• Temperatura
• Dolor

TACTO
La piel envuelve todo el cuerpo y tiene funciones de protección y de discriminación. Es muy discriminatorio en la punta de los dedos, ya que, los receptores sensoriales que tenemos a lo largo de todo el cuerpo no se distribuyen de forma homogénea. Hay lugares, como las manos y las puntas de los dedos dónde se concentran en mayor cantidad, por eso decimos que sentimos más en esa zona.

EJEMPLO DE ALTERACIÓN TÁCTIL: Es frecuente que un paciente que acaba de tener un ictus refiera sensaciones de hormigueo, entumecimiento o pinchazos en las extremidades, sobre todo en la mano afecta. Esta alteración se denomina parestesias.

PROPIOCEPCIÓN
Permite reconocer la posición del cuerpo con respecto al entorno que nos rodea. Imagina que están sentado en la mesa y no puedes ver las piernas. Gracias al sistema propioceptivo eres capaz de percibir si las tienes dobladas, si los pies están apoyados en el suelo o si alguno está más adelantado.

EJEMPLO DE ALTERACIÓN PROPIOCEPTIVA: Una persona que no perciba su posición corporal no va a calcular bien las distancia a los objetos, por lo que se pueden producir caídas y tropezones con las alfombras o en las escaleras.

TEMPERATURA
Los termorreceptores nos permiten detectar sensaciones de frío y calor. Puede llegar a ser peligroso para el desempeño de actividades cotidianas.

EJEMPLO DE ALTERACIÓN DE LA TEMPERATURA: Por ejemplo, si una persona tiene una alteración a la temperatura en ambos brazos tras una lesión medular incompleta. Es posible que al preparar la comida sufra quemaduras al tocar con el brazo o la mano las cazuelas calientes, o inclusive con el agua al fregar la loza. U otro ejemplo típico, son las mujeres que planchan la ropa y como no perciben el calor se queman los antebrazos y las manos por contacto con la plancha encendida.

DOLOR
Es una experiencia personal con componentes sensoriales y emocionales.

EJEMPLO DE ALTERACIÓN DEL DOLOR: nos gustaría hablar de una alteración sensorial dependiente de dolor que limita de forma abrupta la calidad de vida de la persona que lo sufre. Se conoce como alodinia y consiste en interpretar dolor ante estímulos que no lo son. Imagínate que el roce de las sábanas te doliera, o la presión del zapato en el pie o la carga del propio cuerpo mientras estás esperando en la cola en el supermercado. Sin lugar a dudas supone un impacto negativo a nivel funcional y en el grado de participación de las ocupaciones.


Aquí puedes encontrar nuestra publicación en Instagram sobre alteraciones sensoriales.

Disfagia. Síntomas y cuidados.

¿Cómo sabemos si a nuestro familiar o a nosotros mismos nos cuesta tragar?

Podemos observar:

–  Atragantamientos durante las horas de las comidas.
– Tos, carraspeo, durante y/o después de las comidas.
– Cambios en el tono de voz después de las comidas.
– Reducción en la cantidad de alimento y, como consecuencia, alteraciones nutricionales.
– Neumonías e infecciones recurrentes.
– Babeo y dificultad para el manejo del alimento y/o de la saliva.

¿Cómo podemos ayudar desde casa?

En líneas generales, podemos prestar atención a estas recomendaciones generales, aunque se deben especificar pautas a la familia y a la persona según sus necesidades y características:

– Evitar que la persona coma sola.
– Mantener una correcta posición a la hora de la comida, priorizando la silla a la cama siempre que sea posible.
– No comer en momentos en los que la persona esté más somnolienta o cansada.
– Usar el tamaño de cubiertos recomendados en función de su valoración.
– Si la persona no es autónoma para comer, colocarnos a su altura para evitar extensión de cabeza.
– Mantener una correcta postura durante el momento de la alimentación y los siguientes 30-45 minutos aproximadamente
– No proporcionar distracciones a la hora de la comida. Estar en un ambiente cómodo y relajado.
– Realizar una correcta higiene bucal antes y después de las comidas.
– Llevar a cabo las recomendaciones de adaptación de los líquidos o sólidos, si las hay, según las recomendaciones de un logopeda, así como las técnicas compensatorias o maniobras posturales.
No es recomendado beber con pajita, siempre es mejor por cucharilla o vaso según sus características.

Adaptación de las ingestas

– Importante evitar la deshidratación, se pueden emplear:

  • Espesantes.
  • Agua gelificada.

– Para la modificación de la textura y la cantidad del alimento:

  • Espesantes naturales como gofio o alimentos que espesen de forma natural (goma guar, goma xantana, legumbres, almidón de maíz, harina de arroz, etc.)
  • Uso de cubiertos con el tamaño adecuado.
  • Uso de moldes que favorezcan el aspecto visual del alimento.
  • Proporcionar los alimentos de forma aislada, manteniendo su sabor y manteniendo sus propiedades lo máximo posible.

Para hacer un diagnóstico preciso, así como las adaptaciones pertinentes, es necesario acudir a un logopeda que identifique signos y síntomas clínicos de una posible disfagia y se confirme el diagnóstico mediante pruebas clínicas como una videofluoroscopia.

Aguas gelificadas de distintos sabores para la hidratación


Moldes para la preparación de alimentos de Smoothfood


También hablamos de disfagia en nuestra cuenta de instagram, ¡haz click aquí!

Día Mundial de la Motricidad Orofacial

Con motivo de la celebración del día mundial de la motricidad orofacial vamos a hablaros un poquito más sobre este concepto.

La motricidad orofacial se trata de la intervención para el buen funcionamiento de funciones como la respiración, masticación, deglución, succión y habla y la normalización y regularización de la musculatura implicada en ellas.

Las enfermedades neurodegenerativas y el daño cerebral afectan directamente e a estas funciones por parálisis de la musculatura, alteración en los pares craneales que inervan esos músculos interfiriendo en la correcta coordinación del movimiento y tono o también por degeneración de esos nervios.

Estas no son las únicas causas, ya que las alteraciones en el desarrollo y la estructura orofacial con un mal crecimiento craneofacial y mandibular también pueden influir directamente a dichas funciones.

Por lo tanto, la motricidad orofacial actúa en todos los rangos de edad, desde la primera infancia hasta la vejez.

Primera infancia
– Si tu hijo tiene dificultades en la succión y amamantamiento.
– Si tu hijo está desarrollando la cavidad oral de forma incorrecta por un mal posicionamiento de la lengua o respiración oral.
– Si tu hijo tiene un babeo constante.
– Si tu hijo no consigue producir correctamente los sonidos del habla.
– Si tu hijo no introduce nuevos alimentos por dificultades en su masticación y deglución.

Edad adulta
– Si constantemente notas dolor en la mandíbula y crujidos al abrir y cerrar (comer ciertos alimentos, bostezar, etc.)
– Si tienes bruxismo tanto de día como de noche y notas dolor o tensión.
– Si usas ortodoncia y necesitas reeducar la posición de la lengua a la hora de tragar los alimentos.

Vejez
– Si tienes dificultades para manejar la comida en la boca y/o tragarla de forma segura.
– Si notas debilidad en la musculatura implicada en la deglución de los alimentos.
– Si tienes dificultad para masticar los alimentos.

Alteraciones asociadas
– Si has sufrido un daño cerebral o existe una enfermedad neurodegenerativa que haya causado una hemiplejia y debilidad en la musculatura implicada en el habla.
– Si has sufrido un daño cerebral o existe una enfermedad neurodegenerativa que afecte directamente a la hora de tragar los alimentos y a manejarlos en la boca.
– Si has sufrido un daño cerebral o existe una enfermedad neurodegenerativa que afecte directamente a la musculatura implicada en la voz.
– Si has sufrido un daño cerebral o existe una enfermedad neurodegenerativa que afecte directamente a la coordinación de la respiración y, como consecuencia a la deglución, habla y voz.

En estos casos siempre es imprescindible consultar con el profesional adecuado para realizar una correcta valoración y la intervención ajustada a cada persona.

Material para trabajar motricidad orofacial.

Trabajo de sobrearticulación para la intervención en el habla.

Trabajo de la musculatura suprahioidea implicada en la deglución y habla.


Aquí nuestra publicación en Instagram sobre la motricidad orofacial.