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Enfermedades neuromusculares: ¿qué pasa con la voz, la deglución y el habla?

Cuando hablamos de enfermedades neuromusculares (ENM) nos referimos a un conjunto de enfermedades neurológicas progresivas adquiridas o genéticas, mayormente de origen genético, que afectan a los nervios periféricos, la unión neuromuscular y/o los músculos.

Existe una variedad de enfermedades neuromusculares, pero podemos nombrar algunas más conocidas como Guillán Barré, Charcot, miastenia, distrofias o miopatías musculares y la ELA, entre otras.

 

La manifestación más común es la pérdida de fuerza de forma progresiva, la fatigabilidad y atrofia muscular.

Es debido a estas características comunes que entra en juego la logopedia, con la necesidad de valorar y trabajar áreas como la respiración, la voz, la alimentación (deglución de los alimentos), el habla y, como consecuencia, la comunicación.

 

1. RESPIRACIÓN

  • Dificultad: la debilidad muscular en la musculatura espiratoria e inspiratoria podría causar dificultades en ambas fases de la respiración. Esto implica disminución de la fuerza para toser debido a reducción del cierre glótico y de la presión subglótica.
  • Trabajo: necesidad de trabajar las fases de la tos, tanto la inspiración, apnea y espiración, musculatura glótica y fuerza espiratoria.
  • Objetivo: conseguir mantener la fuerza espiratoria adecuada para limpieza de vías respiratorias de cualquier residuo de alimento o secreciones.

 

2. VOZ

  • Dificultad: debilidad laríngea que provoca disminución del cierre de las cuerdas vocales
  • Trabajo: mantener la movilidad y elasticidad de la musculatura laríngea combinada con ejercicios de coordinación fonorrespiratoria
  • Objetivo: mantener el tiempo fonatorio y evitar la voz soplada debido a la reducción de la movilidad de las cuerdas vocales

 

3. DEGLUCIÓN

  • Dificultad: dependiendo de la musculatura afectada y de la debilidad, atrofia o reducción de la movilidad muscular podrán verse afectadas la fase oral o faríngea. La fase oral implica un buen funcionamiento de la lengua, masetero, velo del paladar y labios para masticar y preparar la comida para poder tragarla; en la fase faríngea debe realizarse un buen empuje del alimento con el dorso lingual, el velo del paladar ascender y demás estructuras coordinar correctamente sus movimientos.
  • Trabajo: mantenimiento de la movilidad y fuerza de la musculatura oral y faríngea, así como de la coordinación de la respiración y la deglución. Deben tenerse en cuenta movimientos compensatorios o modificaciones del alimento o de los líquidos que mejoren la seguridad de la persona para tragar.
  • Objetivo: mantenimiento de la función deglutoria y posibilidad de seguir comiendo los mismos alimentos el mayor tiempo posible.

 

4. HABLA

  • Dificultades: descoordinación de los músculos implicados en el habla, así como de la respiración, debido a alteraciones en el control neurosensorial y neuromotor de los pares craneales implicados en dichos movimientos.
  • Trabajo: trabajar la coordinación de la respiración y el habla adecuando la longitud de las palabras u oraciones o llevando a cabo otras estrategias, siempre que sea preciso, para mantener la inteligibilidad del habla. Se debe atender al aspecto más alterado según sea la velocidad del habla, la nasalidad, la coordinación con la respiración, etc.
  • Objetivo: mantener la inteligibilidad del habla el mayor tiempo posible

 

5. COMUNICACIÓN

  • Dificultades: cuando los procesos del habla se ven gravemente alterados, la inteligibilidad del habla puede disminuir hasta el punto en el que deja de ser funcional para comunicarse.
  • Trabajo: buscar una herramienta funcional de comunicación (gestual, escrita, tecnológica, etc). El uso de un sistema requiere su entrenamiento previo y el estudio del más adecuado para cada caso.
  • Objetivos: mantenimiento de la función comunicativa.

 

Como se indicaba al inicio, la diversa etiología de las enfermedades tiene como consecuencia unos signos y síntomas diferentes en cada una de las funciones nombradas, por lo que se debe prestar atención a cada una de ellas de forma individual para plantear una intervención.

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