Ictus – Síndrome del empujador
El síndrome del empujador (pusher syndrome) puede aparecer tras el daño cerebral, como un ictus, y se caracteriza por la alteración en la percepción del equilibrio y el control postural.
Se trata de una condición neurológica en la que la persona empuja activamente con su lado no afectado hacia el lado afectado, lo que desestabiliza su postura. A menudo, se presenta junto con hemiparesia (debilidad de un lado del cuerpo) y falta de conciencia del riesgo de caída.
Esta combinación aumenta considerablemente el peligro de caídas durante las actividades cotidianas como las transferencias al inodoro, a la ducha, a la cama, entre otras.
¿Qué podemos trabajar en las sesiones de rehabilitación?
El síndrome del empujador requiere un abordaje terapéutico integral y personalizado. Desde nuestro equipo, trabajamos de forma coordinada para mejorar el control postural, la conciencia corporal y la seguridad en el día a día.
✅ Transferencia segura: Iniciamos la sesión con la transferencia desde la silla de ruedas hacia la camilla, siempre hacia el lado sano, para reducir el riesgo de caída.
✅ Estimulación sensorial bilateral: Utilizamos herramientas como un vibrador manual para ofrecer estímulos sensoriales en ambos brazos. Esto ayuda a mejorar la conciencia corporal y la conexión entre ambos lados del cuerpo.
✅ Orientación espacial: Trabajamos con la paciente y la familia estrategias para mejorar la percepción del espacio. Por ejemplo:
Sentarse en el comedor o ver la televisión con los estímulos situados a su lado parético.
Que los familiares se ubiquen en su lado afectado durante las actividades diarias.
✅ Bipedestación funcional: Es clave no luchar contra el empuje, sino ofrecer referencias y apoyo en el lado no afecto. Una vez de pie, ayudamos a enderezar el tronco y a fomentar el apoyo progresivo sobre la pierna más afectada, ya que, los pacientes con esta condición evitan la carga sobre ella.
¿Por qué es importante el trabajo con la familia?
En casa pueden aplicarse muchas de estas estrategias para reforzar lo trabajado en terapia. Por eso, el acompañamiento familiar es esencial para que la persona gane seguridad, reduzca el riesgo de caídas y recupere la autonomía.
Si tienes dudas de cómo trabajamos con un paciente con síndrome del empujador o quieres ayudar a alguien de tu entorno, te dejamos el enlace directo a nuestras publicaciones de Instagram: